Esta mujer siempre había tenido en su mente la fantasía de que un negro se la pudiera llegar a meter a cuatro patas… sin embargo, nunca había encontrado a ninguno que quisiera hacerle ese favor. Es por ello, por lo que al final ha tenido que utilizar parte de su pensión para conseguirlo. Ha pagado a un profesional de sexo para que la desnude, se saque la polla y la embista repetidamente hasta que la mande directamente al orgasmo final como nunca antes.

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