Este hombre ha perdido una apuesta con sus amigos y ahora tiene que follarse a una gorda. No le pone nada, pero un trato es un trato. Ha seducido a la primera mujer obesa que se ha encontrado y no ha tardado en llevársela a su cama. Una vez allí la ha puesto de rodillas, le ha bajado las bragas y ha pensado en una tía potente. Se ha sacado la polla y se la ha metido por detrás, hasta correrse en el interior.

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