Dos chicos hacen toda una gran cantidad de apuestas en las que se van retando. En este caso, uno de ellos se ha apostado que si no puede cumplir con algo que ha prometido, se tendrá que acostar con la profesora vieja. Ha perdido y lo ha tenido que hacer. Cuando la ha tenido delante, para conseguir que se le ponga bien dura, lo que ha hecho ha sido pensar en una rubia potente a la que se folló el otro día. Al final hasta ha disfrutado.

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