Este hombre había ido a la casa de al lado para poder hacer un favor. Resulta que la antena de la televisión de la vecina no funcionaba y él iba a utilizar todos sus conocimientos para poder ponerle una solución. Lo que no se habría imaginado es que la mujer le iba a pagar con sexo. Se ha dejado comer las tetas y luego la muy guarra le ha hecho una mamada que seguro que no olvida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *