Esta mujer, ahora que se ha muerto el marido, puede hacer todo lo que le venga en gana sin ningún tipo de restricción. Lo primero que ha hecho es saldar una deuda pendiente porque yo siempre había tenido en su mente la idea de verle la polla a un negro para ver si era tan grande como lo dicen. Al final, para poder comparar, ha decidido acostarse con dos negros a la vez. La tenían tan larga que hasta le ha dolido cuando le han penetrado.

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