Esta abuela tiene un curioso ritual para poder evadirse de la rutina diaria. En cuanto su esposo sale por la puerta para ir a trabajar, esta se baja las bragas y se abre completamente de piernas. Después empieza a masturbarse durante un buen rato. Lo que no sabe es que esta vez su marido le ha puesto una cámara oculta con la que registrará todo lo que haga. Al final llegará al orgasmo de una forma brutal.

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