Un hombre siempre ha sentido cierta fascinación por ver a su vecina desnuda. Es cierto que es una gorda que ya tiene muchos años, pero todavía tiene un cuerpo estupendo. La muy guarra ha aceptado desnudarse en el momento en el que le ha ofrecido mucho dinero. Se la ha llevado al sofá de su casa y le ha pedido que se desnude poco a poco. Ella ha aceptado todas sus peticiones

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