Esta mujer perdió su trabajo y ahora se dedica a ayudar a la vecina a realizar sus tareas diarias. La mujer le ha propuesto recibir algo de dinero extra a cambio de hacer una guarrada: lo que debe de hacer es comerle el chocho a ella, una práctica sexual que se la va a pagar con una gran cantidad de dinero, y la otra ha aceptado. Le come el cocho con gran avidez, cómo si se fuera a acabar, hasta que la otra se corre.

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